miércoles, 27 de febrero de 2008

Prometeo, el patrón de las nuevas tecnologías



"Mira hacia abajo, Zeus,


a mi mundo: !vive!


lo he formado a mi imagen,

una raza, que sea igual a mí,


en padecer, llorar, gozar y alegrarse,


y en no honrarte


!como yo!".

(Goethe. Prometheus. Fragmento dramático)



Pandora, abriendo la caja de las metáforas digitales. En el fondo queda revoloteando la esperanza. Es su regalo. ¿Será también digitalizada?.

lunes, 25 de febrero de 2008

Flaubert, siempre Flaubert

"La palabra humana es como un caldero cascado en el que tocamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas".

domingo, 17 de febrero de 2008

Las náuseas de Murakami

Estaba leyendo la colección de relatos de Murakami Sauce ciego, mujer dormida y, de pronto, me sobrevinieron las náuseas. Así, sin venir a cuento, y no creo que fuera por la lectura del relato “Náusea, 1979”, ni por la abundancia de vómitos que le provoca a uno de los personajes de “Cangrejo” la sobredosis de la mencionada carne. Aunque sí que “empezó a darme la impresión de que tenía algo invisible plantado a mis espaldas que espiaba todos mis movimientos y que aguardaba el momento propicio para telefonearme y meterme el dedo hasta la boca del estómago”. Y que ese individuo se parecía a Murakami. De pronto empecé a tener náuseas de la Náusea. Así, de buenas a primeras, como un Antoine Roquentin cualquiera, sólo que en vez del castaño sartreano ahora se trataba de un libro.

La cosa fue a peor con “Los gatos antropófagos”: “¿Y dónde está mi auténtico yo?, pensé. “Tu yo real ha sido devorado por los gatos”, me susurró la voz de Izumi desde alguna parte”. Y nuevamente la imagen promocional de Murakami se transformaba en la de un gato jovial y sonriente, pero no por ello menos inquietante.

En esto volví sobre mis primeros post dedicados a sus novelas. Y cavilando sobre ello, me pareció que la clave del atractivo de Murakami para los occidentales, y especialmente para los europeos, estaba en otro cuento, "El hombrecillo jorobado", de Benjamin.

Es la figura de una presencia que provoca ausencias, ausencias del yo. Y todo un síntoma: a los occidentales, desde el romanticismo, les encanta que les roben el yo, sienten náuseas de él, como animales bien cebados de cultura. Por eso he sentido náuseas de la Náusea, náuseas del culto al vacío, náuseas de la autoflagelación sin fin de ése Yo europeo que no encuentra su identidad , y tampoco sabe cómo demonios va ser capaz de construir algo sin ella.

viernes, 15 de febrero de 2008

El arte de ARCO no es el arco del Arte

Hace tiempo que no me indigno al visitar ARCO, ni tampoco voy a ARCO para indignarme.

Se nos ha advertido que es sólo una feria, un mercado de arte, y que no se debe esperar otra cosa.

Ya, pero, al menos, deberían vender arte, se replica.

Cierto, pero es que hoy día, como todo, el mercado del Arte no es sino el arte del mercado.

Que consiste en asociar un valor añadido al producto. En este caso, que se vende algo más que arte.

Lo decía ayer el nuevo director del Reina Sofía: nos abre un mundo, nos ayuda a ver con otros ojos el mundo...

- Metafísico estáis - Es que no como.
Diálogo entre Babieca y Rocinante (El Quijote)

Nuestro problema es que - parafraseando a Paul Valéry- no logramos calmar la sed leyendo la etiqueta de una botella.

jueves, 14 de febrero de 2008

Las casas del arte









La imagen digital es el ADN de las cosas, nos muestra su DNI, tiene el aura de los últimos readymades (Para amantes de Benjamin).